Tagged: Premio Nobel

Tranströmer llega a Perú el 2012

Bueno, su literatura.

El poeta Víctor Ruiz Velazco, quien también dirige el sello de poesía Lustra, tiene cerrado un trato para publicar una antología del Nobel sueco en Perú. Si el premio no obstaculiza el acuerdo, habrá una edición local del galardonado poeta en la primera mitad del próximo año.

¿Qué contacto has tenido con Tomas Tranströmer?

Pierre Emile Vandoorne, editor de Matalamanga, quien representó a la ALPE (Alianza Peruana de Editores) en la Feria del Libro de Frankfurt del año pasado, participó en varias mesas de negociaciones con editores y, entre otros, se contactó con un editor venezolano que publica poesía. Este le comentó que tenía un libro de Tranströmer que quería coeditar. Pierre Emile lo contactó conmigo y el editor me escribió. Convenimos sacar una coedición que circularía en Venezuela y Perú en 2012.

¿Qué libro vas a publicar del Nobel?
Se trata de una amplia antología general que incluye un texto autobiográfico. Creo que es un buen libro para dar a conocer a un autor como Tranströmer a un público mayor.

¿Son las mismas traducciones que publicó Tranströmer en Nórdica el año pasado en España?
No. Esa es la traducción de Roberto Mascaró y seguramente los derechos ya solo le pertenezcan a Nórdica. Cuando firmas con un editor español, estos se aseguran los derechos no solo en su país, sino en todo el mundo de habla hispana. Aunque quizá, como las traducciones de autores suecos, daneses y en general de los nórdicos son financiadas por sus respectivos estados, el asunto no sea tan rígido en ese sentido.

En la tradición nórdica, ¿dónde ubicarías a Tranströmer?
La tradición nórdica se caracteriza por una visión intimista del hecho poético. Pueden desarrollar esta poética en sus clásicos poemas-río (muy usuales en la poesía finlandesa, Paavo Haavikko con su ‘Palacio de invierno’ es emblemático) o en poemas de mediana y corta extensión; pero la sensación que siempre te dejan es que su poesía es en esencia un “mirar hacia sí mismos”. Tranströmer comparte esta visión y “tono” que podríamos llamar reflexivo, pero lo densifica con una propuesta “imaginista”, por llamarla de alguna manera, utilizando el sentido poundiano, sobre todo en sus haikus y en los poemas de su primera y segunda etapa.

Lustra de alguna manera ha “heredado” la labor de Renato Sandoval en Nido de Cuervos. ¿Cómo definirías la relación actual entre las letras suecas y peruanas?
Básicamente el contacto con la poesía nórdica se produce a raíz de la lectura de autores que Renato Sandoval publicó en su sello editorial Nido de Cuervos, donde priman los poetas finlandeses como Södergran, Haavikko y Agren, así como algunos daneses. De estos últimos, probablemente el más conocido —y mi favorito, por cierto— es Thomas Boberg, quien además vivió muchos años en Perú. Los suecos son los menos conocidos aquí, aunque de hecho Tranströmer es el poeta sueco más difundido y traducido mundialmente, quizás porque incorpora a su discurso elementos de otras tradiciones como la oriental. En Perú hay dos momentos donde la relación entre la poesía nórdica y la peruana se entrelazan fuertemente: los años 50 y alguna pequeña facción de la poesía que se escribe entre finales de los 90 y comienzos de los 2000.

Jerónimo Pimentel

Tocando las puertas del cielo

Bob Dylan se cuela entre los favoritos al Nobel de Literatura 2011. Mañana se acaba el misterio.

Hace tiempo que Bob Dylan dejó de ser solo un cantante, músico o compositor. Para algunos ignorantes es un ex fumón con breves momentos de lucidez musical. Para otros es un poeta que recupera la majestad de esa palabra.

De allí que la sorpresa haya sido breve cuando en el 2007 recibió el premio Príncipe de Asturias (“por una obra que ha determinado la educación sentimental de millones de personas”) y en el 2008 el Pulitzer (“por su profundo impacto en la música y la cultura popular americana, gracias al poder poético de sus composiciones”).

A horas de que se eliga al sucesor de Mario Vargas Llosa, Bob Dylan de solo 70 añitos, cinco décadas de trayectoria, 34 discos y 8 nominaciones al Nobel de Literatura, vuelve a rodar como uno de los candidatos para ser el máximo exponente de las letras a nivel mundial.

¿Eso es posible? Winston Churchill recibió el premio Nobel de Literatura en 1953.

¿La edad es un factor? Kipling lo recibió a los 42 años en 1907. Doris Lessing, a los 88 años en el 2007.

¿La ideología o tendencia política del autor importa? Siempre se pensó que sí. Y el ejemplo favorito para los latinoamericanos era el galardón recibido por Gabriel García Márquez en 1982. Sin embargo, y a pesar de la gran elipsis, la reciente elección de Mario Vargas Llosa le quita fuerza a esa hipótesis.

¿Alguna instancia superior se lo podría impedir como sucedió en 1958 con Boris Pasternak, quien luego de aceptarlo tuvo que rechazarlo por presiones del gobierno ruso? Imposible.

¿Habrá temor de que, como Sartre en 1964, primero lo rechace y luego, urgido, pida el billetón? Difícil.

¿Miedo a un desplante porque se sabe que Dylan usa como escudo vital una especie de fobia social? No fue impedimento para dárselo en el 2004 a Elfriede Jelinek, quien días después de la ceremonia oficial recibió el premio en la embajada sueca en Viena (ella es austriaca).

Y ya que se habla de ausencias, también podría imitar al inimitable Samuel Beckett. Quien, como sus personajes teatrales, esperó. No a Godot pero sí a un emisario que fue enviado a recibir el codiciado premio en 1969.

Precisamente este ejemplo fue citado como alternativa por la académica danesa Anne-Marie Mai, quien en el 2009 rompió el silencio que Estocolmo impone para hablar de los candidatos. Ella, rebelde, alzó la voz para cantar el nombre de Dylan, a quien calificó como un “poeta contemporáneo de primer orden”.

Mai, quien también dijo que los textos de Bob estaban llenos de belleza, fuerza e inquietud, situándolos al nivel de Pushkin, Baudelaire y Whitman, hizo tamaña revelación luego de que un miembro del comité literario de la Academia Sueca abriera la bocota.

¿Qué dijo Horace Engdahl? Según la traducción consignada por Silvina Friera en el diario argentino Página 12 dijo lo siguiente: “Estados Unidos es demasiado insular, está demasiado aislado. No traducen lo suficiente y no participan en el gran diálogo de la literatura. Ese tipo de ignorancia los limita. Son demasiado sensibles a las modas de su propia cultura de masas”.

Tremendo cachetadón no fue suficiente para Engdhal. Así que reclamó la otra mejilla: “Obviamente en todas las grandes culturas hay literatura sólida, pero no se puede obviar el hecho de que Europa sigue estando en el centro del universo literario mundial y no Estados Unidos”.

Esto fue lo que provocó la reacción de la danesa Mai, quien al candidatear a Dylan también borró a la gran literatura norteamericana actual. Que, para que no se asusten los amantes de lo clásico, tiene representantes de la trascendencia y representatividad para el Nobel 2011 como Cormac McCarthy, Don DeLillo y Philip Roth.

SÍNDROME DE ESTOCOLMO
Desde 1901 la Academia Sueca ha entregado 103 premios Nobel de Literatura (aunque son 107 los ganadores porque en 4 ocasiones el premio fue para dos personas).

El proceso de selección comienza en septiembre del año anterior. Cuando la Academia Sueca envía entre 600 y 700 invitaciones a personas y organizaciones que ellos consideran calificadas para nominar a un candidato. Hasta febrero se reciben las postulaciones. Las mismas que son procesadas durante dos meses. En abril solo se mantienen entre 15 y 20 candidatos. En mayo quedan cinco finalistas. Entre junio y agosto se lee su obra y cada miembro del comité prepara reportes individuales. En setiembre se reúnen para discutir y sopesar méritos. A inicios de octubre se anuncia el ganador. El 10 de diciembre Estocolmo lo recibe y lo baña en gloria. Como sucedió con Mario Vargas Llosa.

Las casas de apuestas, como Ladbrokes, BetUs y Victor Chandler, aprovechan la incertidumbre, curiosidad y codicia para establecer los candidatos de cada año. Y Dylan aparece como el gran as bajo la manga para la edición 2011.

Su candidatura (cuya postulación incluso tiene página en facebook) recuerda a Freud. Quien fue nominado 12 veces para el premio Nobel de medicina hasta que en 1929 un experto convocado por el Comité concluyó que su obra no tenía valor científico. Y sanseacabó. (Juan Carlos Méndez. Publicado en Caretas 2199).

El Huracán Nobel

Mercedes González, editora en el Perú de Vargas Llosa, detalla los cambios provocados por el galardón literario. Y anuncia nuevo libro para enero 2011.

Caretas: ¿Cuánto subieron las ventas luego del anuncio del premio?
–Mercedes González: Muchísimo. Más de un 50% en sus libros en general. “El sueño del Celta” vendió 100% más que el anterior, “Travesuras de una niña mala”. De 20 mil pasamos a 40 mil ejemplares.

–C: ¿Cómo cambió su agenda internacional?
–M.G.: Radicalmente. El último año no sé cómo ha sobrevivido. No ha parado de viajar por el mundo entero. Y se ha multiplicado por la cantidad de conferencias que le han pedido dar. Además de homenajes y premios.

–C: ¿Cómo ha afectado la piratería al Nobel?
–M.G.:Terroríficamente, como siempre. Por cada original suyo se venden 10 piratas. Con su última novela es probable que esa cifra se haya duplicado.

–C: ¿Gracias al premio pasó de ser un escritor iberoamericano a uno global?
–M.G.: Se le había traducido mucho y era conocido por las clases cultas en todas partes. Luego del premio se ha hecho bastante conocido a nivel popular y ahora es leído en todos los niveles.

–C: ¿Cuánto pueden subir los derechos por un autor del nivel de VLL luego del Nobel?
–M.G.: Un 100% seguramente. No tengo montos pero los agentes comentan que piden más y se lo pagan porque es el Nobel. La noticia se recibió precisamente en la Feria de Frankfurt, el lugar más importante a nivel de compra y venta de derechos mundiales. Allí empezó el negocio. Felizmente nosotros ya habíamos negociado y teníamos todo firmado.

–C: ¿Preparan algún nuevo lanzamiento?
–M.G.: Tengo una primicia total y absoluta. En enero va a salir a la venta el ensayo del que tanto ha hablado: “La cultura del espectáculo”. Todavía no tengo ni el libro, ni la carátula porque lo está terminando de corregir. Pero se publicará en enero. (JCM).