Fútbol y política en Perú: una historia de desencuentros

1936. Olimpiadas de Berlín. Perú vence en primera ronda a Finlandia –11 leñadores que por entonces jugaban al fútbol con palitroques- por 7-3, gracias a cinco goles de ‘Lolo’ Fernández y uno de ‘Manguera’ Villanueva. El siguiente partido fue disputado con el equipo B de Austria, que nos ganaba por 2-0 hasta el minuto 75 y al que le volteamos el partido anotando cuatro goles en el último cuarto de hora. El detalle es que en las postrimerías del partido, aun con empate en el marcador, algunos hinchas peruanos invadieron el gramado e incluso golpearon a tres jugadores austriacos de tal manera que no pudieron seguir jugando (y recordemos que en esa época no se admitían cambios). La FIFA dictaminó que el partido debía repetirse y el gobierno dictatorial del general Benavides ordenó a la delegación peruana retirarse del torneo, gracia que nos costó estar desafiliados del ente rector durante dos décadas. Ahí también comenzó el mito de que Hitler nos había eliminado por cuestiones raciales, que le ganamos al poderoso ‘Wunderteam’ de Sindelar, que nuestra actuación en Berlín había sido portentosa. Todas patrañas, como ha demostrado Luis Carlos Arias Schreiber. Y es que toda victoria moral siempre está sustentada por una mentira.

1952. Otro símbolo de nuestro gorilismo militar, el general Manuel Apolinario Odría –quien estampó para la historia aquello de “la democracia no se come”-, inaugura el Estadio Nacional de Lima. Cabe anotar que durante los siguientes cuatro años un gran retrato del tiranuelo fue colocado en lo más alto de la tribuna de Occidente con la frase “obra del presidente Odría”.

1969. Comienza la Revolución Peruana al mismo tiempo que las eliminatorias para México 70. Perú enfrenta a Bolivia en el Nacional. Una semana antes habíamos caído en La Paz gracias a la infame actuación del venezolano Chechelev y un absurdo autogol de Héctor Chumpitaz, a quien aún no se le llamaba el “capitán de América”. Había que levantar los corazones antes del partido. Y quizá por ello el presidente Juan Velasco Alvarado decide dar la vuelta olímpica, siendo aclamado por la multitud, según refiere Eloy Jaúregui, quien asegura haber presenciado el hecho. Aquella tarde Perú goleó y sacó medio pasaje para el mundial azteca.

1977. Eliminatorias para Argentina 78. Perú había eliminado a Ecuador endilgándole una paliza: 4-0 que pudieron ser seis o siete. Había que enfrentar a los chilenos en el Nacional para clasificar a la fase final en Cali, pero no eran poca cosa: Figueroa, Quintano, Caszely, Ahumada… Sin embargo, Perú demostró mejor condición y venció con justicia por 2-0. El general Francisco Morales Bermúdez, en evidente estado etílico, bajó a la cancha para celebrar con los jugadores, y llegó a pedir la camiseta sudorosa del back Julio Meléndez para luego ponérsela. Todos cantaron juntos el Himno Nacional. Martínez Morosini relataba la escena, conmovido.

1978. Mundial de Argentina. Perú está fuera luego de quinto partido jugado contra Polonia. Argentina, en el mismo grupo, necesita ganar al menos por cuatro goles para dejar a Brasil en el camino y jugar la final. Conocemos el resto de la historia, pero nunca sabremos si fue cierto que Videla se comunicó telefónicamente con Morales Bermúdez para plantearle un negocio: que la rojiblanca se dejara ganar a cambio de algunas toneladas de trigo. Ese Mundial no lo ganó Argentina, sino la Hermandad de Plan Cóndor. Lo que sí está probado es que Videla y Kissinger entraron al vestuario de Perú a mitad del partido para saludar a los seleccionados peruanos, hablarles de San Martín, de la fraternidad entre los pueblos y dejar por ahí alguna amenaza velada. Luego del 6-0 a Oblitas, Cubillas y demás los recibieron a pedradas en el Jorge Chávez, según anota Eduardo Galeano en  su Memoria del Fuego.

1997. Clasificatoria para el Mundial de Francia. Perú necesitaba solo un empate en Santiago; los chilenos debían ganar, y vaya que tenían con qué: Marcelo Salas e Iván Zamorano. Nosotros contábamos con Maestri Y Germán Carty. Sin embargo, la euforia de los hinchas y de los medios no estaba para detenerse en esa clase de análisis. Aprovechando la coyuntura, Alberto Fujimori, a quien el fútbol nunca atrajo demasiado, fue a la concentración para despedir a los seleccionados, arengándolos con la sonrisa torcida de siempre. Luego de la ignominiosa goleada ante los chilenos y de la victoria ante Paraguay en Lima (1-0), el mismo Fujimori invitó a Oblitas a Palacio y lo ratificó personalmente como técnico de la selección.

1999. La campaña reeleccionista calentaba motores. El Chino vuelve a sacar partido de la coyuntura y anuncia en conferencia de prensa la contratación del Pacho Maturana como técnico de la selección. Nadie mencionó que Maturana acababa de escapar de Costa Rica dejando al seleccionado ‘tico’ en una profunda crisis. Era ya un vendedor de sebo de culebra, al que nos apuramos a comprarle todo el lote disponible: “Yo tengo un sueño, y es dirigir a Perú en Japón Corea 2002”, dijo la misma tarde en que Argentina nos ganó 2-1 y Burga lo despedía, embolsándole de paso una jugosa indemnización.

2004. En un acto político fallido, Alan García decide convocar a una marcha nacional para oponerse a la firma del TLC con EE. UU. El día elegido fue el de la inauguración de la Copa América en Perú. Como lo constata la talla de su pantalón, la relación entre el ex presidente y el deporte siempre fue terrible: su marcha no solo fracasó, sino que ocasionó la famosa fotografía de la “patadita”; una vez electo, ratificó el TLC; y para más inri, se embarcó en la multimillonaria remodelación del Estadio Nacional para optar como sede de los Juegos Panamericanos, que terminaría perdiendo. Como no podía ser de otra forma, antes de irse inauguró la obra inconclusa.

2011 Eliminatorias para Brasil 2014. El presidente Ollanta Humala llega a la Videna para entrenar, frente a toda la prensa, con los Cuatro Fantásticos y el resto de la selección. “Estamos hartos de ser eliminados” afirma ante los micrófonos. Al igual que Toledo en el 2003, estuvo presente en el primer partido clasificatorio ante Paraguay. Y al igual que en ese partido, Perú arrolló. Esperemos que ahí se acaben las similitudes.

Saquemos, pues, las conclusiones pertinentes.

Los pronósticos de NMM:

Juan Carlos Méndez: 1-1.

Jerónimo Pimentel: 1-1.

José Carlos Yrigoyen: Perú gana 1-0.

Carlos Cabanillas: ¿Qué, jugamos contra Chile?

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One comment

  1. synonimus

    wait, el partido del 36 termino empatado 2-2, los hinchas peruanos (estudiantes en Alemania) entraron y lesionaron a tres austriacos…no hubo cambios y el partido siguio (Austria con 3 jugadores menos) y pero ahi recien anoto el 4-2 en el suplementario, por eso el reclamo de los autriacos

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